Con la llegada de un gatito a casa, surje una duda, ¿nos arañará los muebles?. Ante esta pregunta, siempre hay alguien que responde, quitále las uñas, eso lo hacen en el veterinario.
El “quitarle las uñas” tiene un nombre, se llama desungulación. Desungular no es simplemente extaer la uña, consiste en amputar la última falange de todos los dedos, ya que ahí es donde se encuentra el nacimiento de la uña y el tendón retráctil que permite esconderla.
Es una intervención complicada, excesivamente dolorosa para el gato y que además conlleva una recuperación larga y penosa.
Las uñas son un coplemento necesario para su vida diaria, les ayudan a mantener el equilibrio, a caminar, a trepar, etc. El gesto de arañar, es algo innato en el gato y ayuda a la tonificación de sus músculos. Si un gato desungulado escapara de casa, su supervivencia en el exterior estaría mermada, porque no tendría con que defenderse, ni forma de trepar para poder escapar de un peligro.
Si queremos que el gato no arañe los muebles, hay otros métodos menos crueles:
- Cortar la punta de la uñas con un cortauñas especial para gatos, de forma periódica.
- Educarles para que usen el rascador, para afilarse las uñas.
Arañar, trepar, caminar, jugar, las uñas son demasiado importantes para el gato, como para arrebatarselas por el simple capricho de un humano.
¿Quién dijo que a los gatos les daba miedo la aspiradora? En el siguiente video podemos observar que a este gato es todo lo contrario, le gusta, y funciona mejor que el furminator para quitar pelos sueltos…
Es cierto que los gatos acaban pareciéndose a los dueños y algunos se han vuelto adictos a las frutas. Hay varios vídeos que lo demuestran, los gatitos no se pueden resistir a la tentación de comer la rica y fresca sandía.
Los gatos son animales estrictamente carnívoros, pero es bien sabido que les apasiona comer plantas. Las necesitan para purgarse, para eliminar las bolas de pelo y algunas son beneficiosas para favorecer la digestión. Los gatos que viven en estado salvaje diferencian bien que plantas deben comer y cuales no, los gatos domésticos tienen más posibilidades de ingerir plantas tóxicas, también porque hay más variedades de plantas de interior tóxicas que plantas que crecen salvajes en el campo.
Aquí hay una breve lista de plantas que estarían prohibidas para los gatos:
Plantas irritativas o que provocan picor en piel y ojos:
Cada vez nos sorprenden más nuestros amigos felinos. No sólo duermen, comen, ronronean, nos piden mimos, también pueden tocar el piano, como ejemplo tenemos a Nora una gata con mucho oído musical y ágiles patas. Lleva dando clases de piano desde que tenia un añito y ahora a sus 4 años es toda una experta. Puede tocar sola o a dúo con su dueña. Está claro que esta gatita es toda una melómana.