El acicalamiento o cepillado del gato es muy importante para mantener y fortalecer el vínculo afectivo entre el gato y su dueño, sobre todo en los primeros meses de vida. Cuando el gato aún es pequeño lo ideal es cepillarlo suavemente con la mano, o con algún cepillo de cerdas blandas, para que poco a poco se vaya a costumbrando a nosotros.
Al cepillar a nuestro gato también nos servirá para revisar en que estado se encuentran las orejas, pelo, ojos, etc… de nuestra mascota. En el mercado podrás encontrar gran variedad de cepillos y peines para gatos, dependiendo del tamaño y tipo de pelaje del animal.