Seguramente tu gatito te haga visitas nocturnas a la cama o quizás duerma contigo. A mitad de noche le rujan un poquito las tripas y ahí empezará el ritual felino, tiene que conseguir despertarte para darle su anhelada ración de pienso. Unas timidas pataditas en la cara, un amasamiento por aquí otro amasamiento por allá, un lastimero maullidito. Hasta que ya no puedes más y te levantas con los ojos cerrados y le dices, Misi aquí tienes la comida….
Si esa es tu rutina nocturna, enhorabuena tienes un auténtico gato de Simón.
A continuación podeis ver el video de simon’s cat: