El servicio veterinario se ha incrementado notablemente estos últimos 20 años, gran parte debido al sentido de responsabilidad que tienen los dueños hacia sus mascotas. Son pocos los lugares que no disponen de veterinario. La ventaja de tener siempre el mismo veterinario es que este cuenta con todo el historial médico del gato, lo que facilitara la elaboración de diagnósticos futuros, además de que tendrá un control de cuando toca …
Una vez que nuestros gatitos hayan sido destetados (apartir del primer mes) estarán listos para recibir las primeras vacunas, y será el veterinario quién mejor os orientará en este caso. Es recomendable vacunarlos antes de que puedan tener contacto con otros gatos distintos a la camada, u otros animales que tengan contacto con el exterior para evitar posibles infecciones.
Antes de vacunar a nuestro gato hay que desparasitarle internamente unas semanas antes, esta desparasitación puede hacerse apartir de las 5 semanas de vida del gatito.
La vacuna principal es la “triple vírica” (Panleucopenia, Rinotraqueitis, Calicivirus).
Las vacunas evitan que nuestros gatos sufran algún posible contagio o enfermedades, pudiendo llegar a salvarles la vida, ya existen enfermedades mortales que se pueden evitar gracias a una simple inyección anual y a una desparasitación interna que podemos hacer nosotros mismos gracias por medio de pastillas, pasta o líquido.
